Conservación de carreteras: trabajos y maquinaria

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Conducir es para muchos de nosotros un hecho cotidiano, una parte de nuestro día a día en la que apenas nos fijamos en lo que hay tras esa señal habitual: un triangulito rojo y la figura de un hombre trabajando en él. Las carreteras son una infraestructura fundamental, de las más ampliamente utilizadas; y su estado es un factor básico de la seguridad vial que garantiza que lleguemos diariamente a nuestro destino y podamos regresar sin contratiempos. Por eso la conservación de carreteras, de nuestro patrimonio viario, es una de las actuaciones recurrentes de las administraciones públicas, ya que permiten rentabilizar a largo plazo la importante inversión realizada en la construcción de este tipo de infraestructura.

¿Qué tipo de tareas forman parte de la conservación de carreteras?

El tipo de tareas a realizar es muy amplio y rara vez somos conscientes de la cantidad de procesos y tecnología que hay tras ese trabajo que sorteamos en unos instantes mientras conducimos. Desde la simple limpieza de la calzada y los drenajes, hasta reasfaltar, pavimentar o realizar encofrado; pasando por la colocación de balizamientos, barreras de seguridad o pinturas de señalización. Los trabajos son muy diversos y tienen añadida la complejidad de ser realizados, en la mayoría de las ocasiones, mientras la carretera sigue en uso; acotando al máximo la influencia en el tráfico y garantizando totalmente la seguridad de conductores y trabajadores.

En estas circunstancias adquiere gran importancia el uso de la maquinaria adecuada que permita realizar trabajos complejos con precisión y rapidez, evitando los riesgos inherentes a este marco laboral.

¿Qué tipo de maquinaria es la más habitual en las tareas de conservación de carreteras?

  • Recicladora – estabilizadora:

Hace un reciclado en frío que renueva la capa de rodadura. Retira las capas superficiales deterioradas, e inyecta la emulsión necesaria para el tipo de firme. Puede mezclar y extender nuevo firme realizando incluso una compactación previa.

  • Fresadora:

La tarea principal de esta máquina es arrancar las capas de firme deterioradas que van a ser posteriormente renovadas. Además de eliminar esas capas reduce los residuos y los lleva con una cinta hasta un transporte que los trasladará a un punto de reciclaje.

  • Dosificadora:

Si se hace un reciclado in situ es habitual usar, junto a la maquinaria antes descrita, ésta que distribuye y dosifica los materiales necesarios: agua, cemento, emulsión…

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  • Tren de reciclado in situ:

Conectando varios vehículos entre sí, con cintas transportadoras, cribas, depósitos y amasadoras, se puede formar una auténtica planta móvil de reciclado. Se utiliza el material retirado por fresado para triturarlo, separarlo y tratarlo, usándolo de nuevo con una extendedora que lo deposita y lo deja listo para la compactación. Un proceso completo de reutilización de materiales que renueva las capas de firme deterioradas.

  • Cisterna de riego:

Es una de las máquinas más fácilmente reconocibles en la carretera, por su rampa de riego con inyectores que bañan la carretera con una emulsión especial. Su misión es facilitar la adherencia entre la capa existente y la que va a ser colocada nueva después. El depósito generalmente está calefactado y los inyectores requieren de un control preciso que dosifique la cantidad y el flujo adecuado a cada caso a tratar.

  • Equipamiento de extendido:

Esta es una maquinaria crucial en el proceso, ya que se ocupa de colocar las nuevas capas que proporcionarán la base del firme renovado que la carretera necesite. Extienden el aglomerado en caliente, por lo que deben ser máquinas calefactadas, e incluyen dispositivos de nivelación. Proporcionan el espesor y la densidad deseada, con un punto inicial de compactación que facilita las tareas posteriores.

  • Equipamiento de compactación:

Es la clásica maquinaria con un gran rodillo metálico, aunque también podemos encontrar compactadoras neumáticas y mixtas de ambos tipos. Llevan sistemas de limpieza de sus partes rodantes que también se encargan de mantenerlas húmedas si se necesita. Deben disponer de sistemas de parada y reversión de la marcha suficientemente suaves como para no afectar al trabajo de compactación ya realizado.

  • Termo-contenedores de asfalto:

Mantienen la mezcla a extender a la temperatura adecuada y la transportan desde el punto de fabricación hasta la zona de actuación sin que pierda las características óptimas.

  • Reparador autónomo sobre camión:

En caso de necesitar actuaciones puntuales o superficiales, las clásicas reparaciones de grietas o baches, esta maquinaria permite realizar todo el proceso, desde la limpieza al compactado, con un impacto mínimo y uno o dos operarios.

  • Máquinas de hidro-borrado:

Si solamente se necesita retirar marcas viales de la calzada, estas máquinas con agua a alta presión pueden realizar el trabajo de forma rápida y completa.

¿Cómo elegir una empresa para la conservación de carreteras?

Como vemos, la gran variedad de tareas posibles hace que disponer de este tipo de maquinarias, sea un punto crucial a la hora de elegir una empresa para el mantenimiento de carreteras. La versatilidad es también un elemento importante: que la empresa elegida pueda adaptarse tanto a actuaciones puntuales y rápidas como a más extensas y prolongadas. Hay que considerar además la capacidad de la empresa de combinar los elementos tecnológicos necesarios para actuar del modo más breve y autónomo posible, minimizando el impacto en la utilización de la carretera.

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